Los Tests Psicológicos en la Selección de Personal





Toda empresa que tenga una política seria de gestión de recursos humanos cuenta con sistemas formalizados de selección de personal.

Muchas de ellas han contratado psicólogos o empresas consultoras especializadas en evaluación de personal para procesos de selección, lo cual les brinda una mayor seguridad en sus filtros.

Curiosamente, en el último tiempo he escuchado una serie de críticas a la utilización de tests psicológicos o a las evaluaciones psicológicas. Las críticas más comunes radican en que se desechan buenos candidatos por razones excesivamente psicológicas que no repercuten en el desempeño y que los tests no son predictores del comportamiento.

Antes de contestar las críticas, voy a concentrarme en destacar la necesidad de que quién esté a cargo de las evaluaciones psicológicas posea las competencias necesarias para realizarlas de forma seria y eficaz o esté respaldado por una empresa de evaluaciones confiable. Los evaluadores no experimentados o que sólo dominan algunas pruebas (aferrándose a ellas) tienden a pasar detalles por alto o generar sesgos en los procesos.

Los Tests y los Buenos Candidatos:

Suele suceder que en algunas empresas se tienen buenas referencias laborales de alguien o se lo ha observado trabajar bien y resulta que la evaluación psicológica no arroja buenos resultados. Esto se puede deber a:

1) Que el perfil del cargo sea muy vago o no estén bien definidas las competencias requeridas. Los evaluadores miden las competencias, habilidades y actitudes observadas en relación a lo requerido por el cargo. En este punto, es conveniente rehacer los perfiles de cargo o solicitar una reunión con los evaluadores para detallar más las características requeridas para quienes ocupan los cargos.

2) Que existan problemas potenciales no observables a simple vista. Imaginemos a un guardia de seguridad con 10 años de experiencia que debe portar armas y que siempre en evaluaciones anteriores ha salido bien, pero ha mostrado algún nivel de impulsividad controlado, pero compensado y contenido por su estructura psíquica o un sentido de apego a normas. ¿Cómo saldría su evaluación si factores contextuales como rupturas familiares o situaciones angustiantes que le provocan rabia se combinan con una incapacidad para expresarlas adecuadamente? Si los tests muestran que ha aumentado la impulsividad y se observan conflictos preocupantes y tendencias depresivas, lo normal sería que el informe de evaluación consignara el potencial riesgo del postulante para responder adecuadamente frente a situaciones de agresión. Este razonamiento es válido para otros conflictos latentes que frente a situaciones complejas podrían producir quiebres o respuestas inadecuadas.

La Entrevista por Competencias y el Poder Predictor de los Tests:

Algunos teóricos y profesionales que aplican el modelo de gestión por competencias sostienen que las entrevistas por incidentes críticos en las cuáles se explora como los candidatos han respondido a diversas situaciones laborales relevantes para el cargo al que postulan poseen un poder predictor que haría innecesario el uso de tests psicológicos. La tesis es que el comportamiento pasado es el mejor predictor del comportamiento futuro.
Si bien, el modelo de competencias al operacionalizar las habilidades, conocimientos y actitudes en conductas observables presenta grandes oportunidades y beneficios para la gestión de recursos humanos y la selección de personal, a mi juicio no debe ser sobre-estimado, pues existen algunos inconvenientes que pueden dar lugar a sesgos en sistemas como la entrevista por incidentes críticos.

En primer lugar, en una entrevista un postulante de buen nivel intelectual puede alterar la forma en que hizo frente a determinadas situaciones. Por muy detallista que sea la entrevista por incidentes críticos está sujeta a la veracidad del relato del entrevistado, quién hipotéticamente podría construir un relato factible de diversas situaciones. Además, las referencias laborales que uno podría pedir para chequear determinadas respuestas del postulante están sujetas a la voluntad de los referidos. Algunas empresas por política no dan referencias de ex empleados o si lo hacen, no se adentran en aspectos negativos. Además, por ser un proceso voluntario no siempre se cuenta con el tiempo necesario para abordar lo que a uno le interesaría.

En segundo lugar, la entrevista por incidentes críticos no es capaz de prever algunas potencialidades positivas y negativas del postulante pudiendo malinterpretar determinadas respuestas del entrevistado. En este caso, alguien podría ver inhibidas determinadas competencias por factores contextuales ligados a los lugares donde trabajó o el tipo de jefatura que tuvo. Entonces ¿como podemos responder si posee o no posee la competencia buscada?
Los tests tampoco son la panacea. Un test en particular es un elemento insuficiente para poder elaborar un informe psicológico certero. A veces, se hacen críticas a los tests tipo cuestionarios por su posibilidad de falsear respuestas, pero la verdad es que al utilizar un batería de pruebas bien armada para una evaluación particular y combinarla con una buena entrevista, el poder predictor del comportamiento es enorme.

Dentro de los tests se hace imprescindible el uso de tests proyectivos del tipo que los postulantes difícilmente pueden manipular sus resultados como el Test de Lüscher, el Zulliger o pruebas grafológicas. Al combinar estos tests con cuestionarios que miden habilidades específicas y una entrevista el margen de error para un psicólogo experimentado es sumamente bajo.
Personalmente he visto como a una misma persona se la evalúa después de 5 años para otro cargo o empresa y resulta que las razones para renunciar a su anterior trabajo radicaban en una moderada incapacidad para funcionar bien bajo presión constante, lo cual había sido advertido en el informe original. Casos como esos abundan, pues una buena evaluación psicológica plantea condiciones contextuales, potencialidades, tendencias personales y respuestas frente a determinadas situaciones. En lo personal creo que es raro poder desarrollar informes con conclusiones llenas de absolutos. No se debe entender de lo anterior que los informes deben ser vagos. Por el contrario, se debe estipular que la persona evaluada tiende a mostrar o no determinadas competencias, se desempeñará mejor bajo determinadas circunstancias y el nivel de su desempeño estará sujeto a determinados riesgos y situaciones. He aquí el valor de las sugerencias en un informe de evaluación y en sopesar si la empresa le ofrece a la persona las condiciones para que muestre un buen desempeño.

Conclusiones:

Por muy valiosa que sea una entrevista por incidentes críticos no se debe caer en la tentación de asignarle una relevancia absoluta. Los tests pueden brindar una muy valiosa información y predicción del comportamiento que se potencian en combinación con ese tipo de entrevistas.

Blogalaxia Tags , , , , , , , , ,

Technorati Tags , , , , , , , , ,

Comentario Sobre Desarrollo Organizacional en Chile

Hace 2 meses asistí a un seminario de la Universidad Adolfo Ibañez acerca de Gestión del Desempeño y entre los expositores, hubo una excelente ponencia de un Gerente de Recursos Humanos de una importante empresa de servicios.

Entre sus rflexiones lanzó una crítica a la forma de abordar el Desarrollo Organizacional en Chile, diciendo algo como lo siguiente:

"En Chile se trabaja el Desarrollo Organizacional sólo 4 a 6 meses al año y si consideramos que un proceso de cambio cultural demora entre 2 a 3 años, entonces lo estaríamos alcanzando en unos 6 años".

Lo anterior no puede ser más cierto. Primero son las vacaciones de verano, luego en Marzo estamos recién enchufándonos en el trabajo y los meses que se destinan al DO son desde Abril a Agosto, pues después vienen las Fiestas Patrias, los presupuestos del año que viene, los cierres del año y las fiestas de Navidad y Año Nuevo. Por supuesto que hay notables excepciones, pero muchas empresas parecen mirar la gestión y desarrollo de sus recursos humanos como algo deseable, pero absolutamente secundario dentro de sus planificaciones.

Todo esto redunda en procesos de cambio truncados, programas que se deben retomar al año siguiente (con todas las dificultades de rotación de personal, pérdidas de terreno avanzado, etc.), lo cuál afecta las perspectivas de desarrollo del negocio.

Blogalaxia Tags , , , , ,
Technorati Tags
, , , , ,

La Introducción de Cambios en las Empresas

ImageChef.com - Custom comment codes for MySpace, Hi5, Friendster and more

Para Gerentes y Directorios sería ideal un mundo en que tras una gran idea o creación de un proyecto, uno pudiera apretar un botón y sintonizar automáticamente a los empleados con la filosofía del nuevo sistema, o dejar una simple nota en el puesto de trabajo de cada uno y que el personal autómaticamente hiciera un cambio de switch.

Lamentable o afortunadamente, las personas no funcionan de esa forma. Se necesita voluntad, perseverancia, incentivos y acciones concretas para que las personas cambien hábitos y formas tradicionales de hacer las cosas.

Para ejemplificar la resistencia que se puede generar ante los cambios pensemos en lo que significó la incorporación masiva de computadores a los lugares de trabajo. Secretarias acostumbradas a escribir a máquina, contadores que llevaban libros de registros y planillas de cálculo manuales, administrativos que se encargaban de archivar papeles empezaron a ver como personas más jóvenes hacían sus tareas a través de un computador de forma más rápida y eficiente. ¿Cuántas sufrieron por esos cambios? ¿Cuántos perdieron sus empleos por no poder adaptarse a este cambio? ¿Cómo estaba el Clima Laboral en esas empresas durante esos procesos de cambio? ¿Se evaluó si el personal contaba con las competencias necesarias para aprender a utilizar un PC? ¿Hubo capacitaciones masivas? ¿Cómo se sentían las personas que sabían que sus áreas o departamentos serían las siguientes en la incorporación de tecnología? las respuestas a estas interrogantes probablemente determinaron como navegó cada empresa por esas turbulentas aguas de la modernización.

Ahora piense en los proyectos de su empresa: implementación de un Sistema de Gestión de Calidad, incorporación de una plataforma informática de trabajo en línea como SAP, automatización de procesos productivos, externalización de áreas de servicios, implementación de sistemas de evaluación del desempeño, implementación de sistemas de renta variable, etc.

Lo normal es que las personas se resistan a los cambios, que traten de mantener sus patrones de comportamiento, que se demoren en aplicar los nuevos sistemas, que se generen errores y que critiquen a sus jefaturas.

¿Qué se puede hacer para gestionar el cambio?

En primer lugar, se debe comprender que son las personas las que hacen que un sistema funcione y produzca resultados o fracase rotundamente. Las personas, consciente o inconscientemente pueden, por ejemplo, sabotear un Sistema de Gestión de Calidad (ya sea "cocinando" los datos, evitando levantar No Conformidades para evitarse problemas, etc.).

Una vez que esto está claro a nivel de gerencias y jefaturas, se puede proceder a diseñar un plan de gestión del cambio, que debiera contener al menos las siguientes etapas:

1. Diagnóstico de las competencias que neceitan ser desarrolladas en el personal para funcionar bajo el nuevo sistema.

2. Diagnóstico de los elementos culturales de la empresa que atentan y/o favorecen el cambio: una cultura de informalidad y de acuerdos hablados es fatal para un Sistema de Gestión de Calidad basado en Normas ISO.

3. Determinar como se puede involucrar y hacer participar a las personas en los procesos de cambio: la gente sólo se compromete con las proyectos en los cuáles han tenido algún grado de participación (ya sea vía consulta, vía formación de equipos de implementación del cambio o a través de la captación de sugerencias).

4. Difundir clara y ordenadamente el sentido, contenidos y consecuencias del cambio: si no hay información, las personas llenan esos vacíos con rumores.

5. Capacitación: entrenar a las jefaturas para que conduzcan el cambio y administren el nuevo sistema y al personal de niveles operativos para que opere correctamente el sistema. Sin embargo, esta capacitación no debe centrarse sólo en aspectos técnicos, sino que debe incorporar el sentido del cambio y, ojalá, elementos de adaptación al cambio.

6. Evaluación periódica: se debe evaluar constantemente el nivel de avance de los cambios y las resistencias que se van generando en el camino.

Otros elementos recomendables de incorporar son:

Incentivos: tanto para el uso correcto del nuevo sistema como para corregir distorsiones derivadas de elementos culturales que dificultan los procesos de cambio.

Espacios de retroalimentación con el personal: generar instancias de para que los empleados puedan conversar y preguntar respecto de dudas o inquietudes, plantear sugerencias y estimular evaluaciones conjuntas.

Por supuesto, todo lo anterior, muchas de estas etapas demandan jefaturas y gerentes con desarrolladas habilidades sociales, más expresamente liderazgo, competencias comunicativas y de manejo de grupos y de todos modos se presentan dificultades en el camino, pero todo cambio implica dificultades para todas las partes. Muchas veces, para ahorrarse problemas de tener que dar explicaciones al personal se opta por asumir una posición mucho más impositiva y menos participativa lo que redunda en prolongación de los tiempos de implementación, generación de descontento, enrarecimiento del clima laboral e impactos negativos en la productividad.


Bienvenidos a un Mundo que está Cambiando



El mundo está cambiando. Los mercados se abren, la competencia endurece, internet revoluciona la forma de hacer negocios y las tradicionales ventajas competitivas derivadas del capital y la tecnología son cada vez más accesibles para el resto de las empresas.

En este mundo global, es la gestión de personas la que hace la diferencia a través de: la generación de know how; la adecuada selección, capacitación, desarrollo y retención de talentos; y la gestión del conocimiento.

Tom Peters viene augurando hace tiempo una completa revolución entre los trabajadores de cuello y corbata. Jonas Ridderstlae y Kjell A Nordstrom con su libro Karaoke Capitalism nos mostraron como las nuevas generaciones viven en un mundo completamente distinto y reponden a incentivos diferentes que los actuales gerentes de empresas.

En este mundo nuevo se necesitan nuevas competencias, las habilidades sociales marcan diferencias, el control de gestión en Recursos Humanos pasa de ser una moda interesante a una necesidad de supervivencia.

En este blog debatiremos acerca de los retos y desafíos que enfrentan las empresas en la Sociedad del Conocimiento; de las formas de encarar los procesos de selección, capacitación y desarrollo de las personas; de cómo generar valor a través de las personas, de las oportunidades que se abren para hacer negocios.

En rigor, aspiramos a generar un espacio de debate y pensamiento en torno a la gestión de recursos humanos en un mundo cambiante, haciendo referencia tanto al contexto chileno como mundial.

Esperamos estar a la altura del desafío.